Ser una persona con autodependencia

La autodependencia sinónimo de resiliencia significa que una persona es capaz de ser libre y de aceptarse tal cual es, sin necesidad de pasar por filtros ajenos para reafirmarse o constantes halagos que la hagan autoconvencerse de lo que podría estar proyectando hacia afuera.

Sinónimos de autodependencia

  1. Autosuficiencia
  2. Autogestión
  3. Independencia
  4. Autonomía
  5. Autoapoyo
  6. Autoconfianza
  7. Autocontrol
  8. Autogobierno
  9. Autoregulación
  10. Autoresponsabilidad

Antónimos de autodependencia

  1. Dependencia de otros
  2. Subordinación
  3. Ayuda externa
  4. Colaboración
  5. Interdependencia
  6. Soporte externo
  7. Supervisión
  8. Co-dependencia
  9. Auxilio externo
  10. Influencia externa

Autodependencia ¿Qué es?

Dependencia de Uno Mismo: Podría referirse a la capacidad o la necesidad de depender de uno mismo para satisfacer las necesidades personales, tomar decisiones y manejar responsabilidades sin depender de otros. Esto implica un alto grado de autosuficiencia y autogestión.

Si te gusta la lectura de autoayuda seguro te suena el concepto de ser una persona con autodependencia, sinónimo de resiliencia.

Esto significa que una persona es capaz de ser libre y de aceptarse tal cual es, sin necesidad de pasar por filtros ajenos para reafirmarse o constantes halagos que la hagan autoconvencerse de lo que podría estar proyectando hacia afuera.

En resumen, las personas autodependientes saben cuáles son sus virtudes y sus defectos, haciendo de las cosas peores unas grandes herramientas para construirse y aprovechar esas debilidades. Todo para hacerse un individuo mejor.

Ellos se basan en el autoconocimiento para explorar todo aquello que pueden ser y quitarse partido desde la simpleza, la oscuridad, la tormenta etc.

Te explicamos más a fondo qué es ser una persona con autodependencia

Uno de los autores que ha hablado muchísimo de la autodependencia es Jorge Bucay.

Según su propia teoría (te lo resumo con mis propias palabras y no de manera textual) las personas por muy individualistas e independientes que seamos siempre vamos a necesitar el apoyo o la opinión de otras personas. Por lo tanto, nadie es completamente independiente del todo en esta vida.

Todo se retroalimenta. La inspiración que recibes cada día de una conversación con un compañero de trabajo o una amiga, el consejo que te ha dado tu familiar, la visión de esa persona cercana que te ha roto «los esquemas». Todo, absolutamente todo, puede encender la «mecha del ser» para crear algo constantemente nuevo.

Las personas con autodependencia, aprenden a navegar en la tormenta, sacando partido incluso en los momentos más terribles y vulnerables.

Sin embargo, no todo es un «camino de rosas» en la vida de estas personas, ya que muchas personas autodependientes en su día, fueron individuos con fuertes apegos que tuvieron que aprender a soltar para sanarse o para estar en armonía.

Así, después de un largo proceso de maduración y aceptación, los/as personas autodependientes comprenden que ellos/as son los que deben decidir en sus vidas, siempre pidiendo ayuda y colaboración cuando no encuentren caminos o alternativas a aquello que quieren desempeñar.

Así es, en resumen, una relación autodependiente con la vida y con uno/a mismo/a.

Ejemplo de autodependencia

  • Una mujer quiere comenzar a cambiar su imagen pero su marido le dice que está bien como está, que para que «se le meten cosas raras en la cabeza por pensar que está fea» en tono bromista:

En este caso, una mujer autodependiente le daría prioridad a su propia sensación e intuición, algo que si le dice que tiene que cambiar, ¡lo hará!

Las personas que son autosuficientes saben que no deben depender de las opiniones de los demás, por muy cercanas o familiares que sean.

Aceptar un consejo es una cosa y aceptar órdenes tajantes es otra. La mujer, así, escucharía, le daría su opinión y obraría según su gusto sin depender de lo que otros pudieran decir (en caso de que el cambio les gustara o no)

  • Una joven está en su primera relación de pareja y él le dice un día: «que quiere alguien independiente» mientras que otro le comenta que: «necesita una persona que esté en casa pendiente de las cosas del hogar»

Cuando se están viviendo las primeras experiencias, sean del tipo de que sean (laborales, amorosas, estudios etc.) es común dudar y hacerse preguntas, equivocarse, no saber por donde van los tiros etc.

Sin embargo, las personas que tienen alma de autodependientes comenzarán a preguntarse si lo que están recibiendo es una conversación normal o adecuada.

En este caso, el amor o la ilusión no justifica el hecho de que tengas que cambiar por una persona. Es más, el otro debería aceptarte tal cual eres.

En este caso, se debería fomentar la asertividad y poner límites, algo que no significa que quieras menos a la persona.

Exponerle de manera clara y respetuosa que debe aclararse en cuanto a lo que necesita, animándolo a que hurgue en su yo interior antes de exponer. Una persona autodependiente, de esta manera, no se deja manipular ni confundir.

  • En un grupo de amigos, un par de ellos le dicen a otro que tiene que salir y gastar más, porque nunca lo hace y que el dinero se lo van a «comer los gusanos»

Normalmente quien sigue a la plebe se equivoca, porque estará viviendo la vida de los demás, dejando la suya «enterrada en vida» y sin darle oportunidad a ser.

Muchas veces las amistades gozan de una cercanía tóxica que les permite inmiscuirse en la vida privada de los demás y en sus deseos así como costumbres.

Hay que normalizar el respeto, incluso en las relaciones de amistad. Dejando paso al libre albedrío de ser, aceptando a los demás como son sin pretender que sean copias de nosotros mismos.

Una persona autodependiente sería capaz de abandonar a amistades que no le aportan nada o que le incitan a una vida que no le apetece seguir.

Porque la persona con autodependencia comprende que hay que dejar espacio para lo nuevo cuando lo «viejo» o desactualizado ya ocupa un lugar que no le corresponde.

Cómo ser una persona con autodependencia

Antes de nada tendrás que quererte. Y mucho. Después de ganar en fuerza personal y autoestima es necesario comenzar a ser crítico con uno/a mismo/a y saber qué se debe hacer en cada momento. Ya que al final nosotros seremos los únicos responsables de nosotros mismos.

Si hay cosas que debes sanar hazlo en el mismo momento antes de que sea tarde. Hay muchas personas que en su infancia desarrollaron comportamientos conflictivos o que convivieron en entornos tirantes.

U otras que su infancia fue sana totalmente pero en la adultez vivieron relaciones de pareja conflictivas. Todo esto son cosas que debes comprender, aceptar y sanar para poder fomentar la autodependencia.

Ese es el comienzo de todo. Depende la persona llevará más tiempo o menos. Pero te aseguro que una vez comience el proceso todo será mucho más fácil. ¡Aprenderás a vivir la vida de una manera más satisfactoria!

Antes de llegar a ese estado de autodependencia por completo ¿con qué pasos se puede comenzar para serlo?

  • Aprende a aceptarte tal cual eres:

Es de vital importancia si quieres tener autodependencia en un futuro. Muchas veces te cabrearás, maldecirás al aire por no ser perfecto/a, pero será ahí en la imperfección cuando te darás cuenta de todas las valías que tienes y de cómo (de una manera inconsciente) tuviste que ser así en algunos tiempos para poder aportar lecciones y recogerlas.

  • No intentes modificarte por otras personas:

Esto sucede, sobre todo, en la adolescencia. Sin embargo, a veces, si la madurez no está lo suficientemente desarrollada se repite en una edad adulta.

La base para que disfrutes de una relación sana contigo mismo/a y tu entorno es que te sientas orgulloso de lo que eres y puedas defenderlo cara a los que te acompañan (sean familia, amistades, conocidos o desconocidos) Nadie debe tener el poder de cambiarte, solo tú mismo/a.

  • Exprésate sin temor a lo que los demás digan:

Tener una buena base de autodependencia también corresponde al deber y a la necesidad de poder expresarte, aunque estés en ambientes en los que otros piensan de manera muy diferente a la tuya.

  • Hazte responsable de tus errores y no te victimices:

Saber cuando se metió la pata y decir en que se falló no es una debilidad. Simplemente es de vital necesidad para que las cosas que se vivieron no se vuelvan a repetir.

Como persona autodependiente has de saber donde están los límites, sin hacer de ti mismo/a una víctima a la cual siempre le pasan las cosas malas y el sufrimiento.

  • No cubras o defiendas personas o hechos que no tienen justificación:

Al igual que el victimismo es malo, también lo es justificar cosas que no tienen explicación por caer bien o tener gente de nuestro lado sin que nos critiquen.

A veces hay que saber desprenderse de personas que no van a crear buenos ambientes alrededor nuestra. Así que tenlo en cuenta.

  • Sé responsable con todo aquello que creas:

Las personas autodependientes también piensan en actuar y enfrentar todas las actividades y acciones que surjan a raíz de sus decisiones y comportamientos

. Aunque necesiten ayuda y colaboraciones en el proceso siempre estarán dando un paso al frente sin esconderse o refugiarse en otros/as.

  • Busca tus propias alternativas:Llo mejor del mundo siempre es poder tener varias soluciones, aplicando el razonamiento lógico antes que los sentimientos, compensando después para elegir aquellas que te puedan aportar más beneficios.
  • Sana tu niño/a interior para poder comenzar desde «cero» liderando tu vida:

Muchas veces las debilidades que se nos presentan, así como fantasmas emocionales e inseguridades provienen de ese niño/a interior que en su día vivió algún conflicto o trauma.

Si eres capaz de sanarlo, perdonarlo y entenderlo, haciéndote cargo como adulto de hoy en día, habrás avanzado un paso enorme.

¿Ya tienes claro cómo ser una persona con autodependencia y ser más libre en tu vida? ¡Comenta y comparte, será un placer leerte y descubrir lo que sientes/opinas!