Debilidad Personal Antónimo de Resiliencia

Debilidad personal sinónimo de resiliente
debilidad personal

La debilidad personal antónimo de resiliente puede referirse a cualquier tipo de tentación que toma forma de un sentimiento nocivo para la personalidad humana que está intentando actuar en ese momento.

Otras veces puede aparecer por si misma sin intención de enmascararse, creando indecisión así como incapacidad para ser uno/a mismo/a.

Debilidad personal sinónimo de persona resiliente

En cualquier caso, la debilidad personal paraliza y hace a la persona alguien derrotado/a incapaz para luchar por las cosas que desea.

Ella se aprovecha no solo de la inseguridad y la falta de autoestima sino también de las personas que no son capaces de fomentar el amor en sus propios espíritus creando fugas de energía que atraen a las emociones negativas.

Es importante darse cuenta de todo lo que está favoreciendo que perdamos concentración y estimulación hacia las cosas que anteriormente queríamos conseguir, cuando aparezca la debilidad personal para actuar y remediar todo lo posible aquello que nos está incordiando en nuestra evolución personal.

Así date cuenta de si se está fomentando en ti esto, ya que son grandes cercanas de la debilidad personal y se suelen producir después/antes de ella:

  • La apatía:

Hay ciertas situaciones sobre todo en aquellas que defraudan, que se puede ocasionar cierta debilidad cuando no se es capaz de solucionarlas. El sentimiento posterior que tendrá más probabilidades de surgir será la apatía.

Cuando no podemos lograr algo que queríamos nos frustramos dando paso a una cierta amargura que puede tornarse tanto en negatividad como en apatía. No hay ganas de continuar con lo que se estaba haciendo, tampoco de retomar los mismos contactos.

La acción se apaga poco a poco para generar bloqueo, estancamiento. Hay varias maneras de lidiar con esta situación. Y es el afrontar que no se puede solucionar todo de la manera que hubiéramos esperado, puesto que siempre hay variantes.

Cosas externas que pueden hacernos tener que planificar todo de nuevo y no pasa nada. Saber que habrá que actuar de nuevo con determinación y mantener la fe, serán cosas que pondrán en marcha la resiliencia personal y no la apatía.

  • La tristeza:

Se puede generar ante cualquier evento inesperado que haya aportado desilusión, decepción o también cuando no se hayan cumplido ciertas expectativas que se tenían en cuenta a la hora de lidiar con una persona o experiencia.

A pesar de que es un sentimiento de lo más común, si lo dejas perdurar durante más de un par de horas puede ser desgastante y también bloqueador de oportunidades así como de tu propia evolución, por lo que siempre será recomendable que te apoyes en las cosas que te gustan hacer y el autocuidado personal para que esta emoción sane cuanto antes y no te haga una persona débil.

  • El egoísmo:

Suele surgir tras la comparación o también cuando no tienes claro cuáles son tus aspiraciones reales en la vida. Te explico. Las metas que son acordes a lo que eres siempre te van a ayudar a crecer emocionalmente y espiritualmente, haciéndote sentir bien, en plenitud y feliz.

Sin embargo, cuando únicamente te enfocas en lo material y en el éxito (más que en el camino en sí y en lo que puedes alcanzar según tus cualidades y aptitudes) te puedes sentir con una cierta predisposición a la soledad, a esa percepción de sentirse perdido/a.

Cuando una persona se encuentra vacía y no comprende que solo las emociones y el sentido del yo interior pueden sanar todo, piensa que tiene necesidades materiales y se enfoca en eso para demostrar lo pletórico/a que puede llegar a ser, creándose el afán de tener y tener más llamando al egoísmo.

Para parar este estado, hay que fomentar la empatía, la humildad y sobre todo volver a quererse. Porque quien vuelve a su origen, comprende todo y no ansía.

  • La envidia:

La comparación también puede crear debilidad, al no sentirnos tan capaces, atractivos/as o exitosos como la otra persona, provocando posteriormente envidia, al desear y codiciar lo de otros.

Es muy fácil caer en el «ojalá yo tuviera eso» pero la realidad es que tú necesitas cosas muy diferentes a esa persona con la que te comparaste, porque vuestro espíritu está preparado para otras misiones y experiencias.

No es lo mismo un nivel de evolución que otro. Termina con la envidia, que puede causar la debilidad de tu propia energía y de tu personalidad, aceptando que tú puedes llegar a ser lo que desees, siempre manteniendo tu esencia.

Cada persona es única en si misma y si llevas por bandera otro razonamiento, te costará muchísimo vivir pacíficamente.

  • Los celos:

Si no cuentas con la seguridad más adecuada y estable, en situaciones en las que no hay motivos para manifestar celos, esa debilidad podría llamarlos, creando situaciones incómodas para ti y para tu propia pareja. Aumentar la autoestima será el gran remedio para que todo evolucione de la manera correcta.

  • El miedo:

La debilidad también puede llamar al miedo, sobre todo cuando tememos defraudar a alguien en reacción a un reto o proyecto. La preparación y las visualizaciones de los supuestos que podrían suceder serán herramientas que te ayudarán a combatir ambos sentimientos negativos para tu propio crecimiento.

  • La cobardía:

Ser consecuente ante lo que se puede reaccionar y lo que no hará que te posiciones ante una visión mucho más madura de ti, sabiendo lo que podrás dar. Eso apartara de ti a la cobardía y también a la debilidad.

  • El egocentrismo:

Algunas personas que se sienten menos que los demás (y por lo tanto débiles) reaccionan con este sentimiento, siempre que tengan una personalidad propensa al dramatismo. Para evitarlo, debes aprenderte a conocerte a ti mismo/a y nunca desvalorarte. Cada persona es única por sus valores así como por sus cualidades.

  • La mentira:

Muchas veces es el recurso de todos/as aquellos/as que no saben quitarle partido a la virtud, dejando que la vulnerabilidad y la debilidad den paso a una actitud cobarde en la que solo aparezca una herramienta fácil para salvarse.

Aumentar el coraje, así como darle menos importancia a la opinión de los demás, lograrás terminar de una vez por todas con las ganas de mentir cuando te sientas indefenso/a.

Si te ayudas en todos los casos anteriores, será muy fácil que no decaigas en estados que podrán perjudicarte, creando así un estado del ser mucho más centrado, evolucionado y también consciente.

Recuerda que todo podrás retirarlo y ser el único/la única artífice de tu propio destino así como personalidad. El dicho de que muchas personas no son capaces de cambiar tomará otro sentido para ti, porque la verdad es que el que realmente quiere sí puede hacerlo.

¡Comparte y ayuda a superar la debilidad personal y a crear una comunidad mucho más concienciada y feliz!